| Deir el-Kamar, que está situado en el
sureste de Beirut, es una ciudad única en el Líbano porque fue restaurada
y aún así ha conservado un estilo antiguo durante muchos años. Después de
que el Emir Fakhreddine II llegó al poder en 1590, la crónica escasez de
agua en Baaqline le forzó a abandonar la capital e emigrar a Deir el
Kamar. Gobernó esta ciudad hasta su muerte en 1635. La ciudad continuó
siendo la residencia de los gobernadores libaneses hasta el siglo XVIII y
muchos la consideran la cuna de la unidad libanesa. A principios del siglo
XIX, por razones de seguridad, el Emir Bechir Chrbab II situó la capital
en Beiteddine. Considerado patrimonio universal por la UNESCO, cuenta con
una fantástica arquitectura feudal, viejas callejuelas escalonadas,
jardines tapiados y esquinas pintorescas. |