| La
segunda ciudad con más influencia romana en todo Siria es Bosra, conocida
por su Teatro Romano excepcionalmente intacto. Bosra se convirtió en una
de las ciudades nabatanas más importantes antes de convertirse en la
capital de la provincia romana de Arabia en 106 a.C. Se encuentran rastros
de las civilizaciones árabe y bizantina que datan de, como mínimo, el año
4000 a.C. Se mencionó en el Antiguo Testamento que en Bosra habitaban los
gigantes Amalek (una antigua raza semítica que provino de la Península
Arábiga y vivió en Haurán). Bosra cayó bajo el poder helenístico a finales
del siglo IV a.C. y después, bajo en poder griego en el año 323 d. C. Los
nabateanos emigraron hacía Bosra y construyeron templos y altos muros,
haciendo de Bosra su capital alrededor del año 71 a.C. Fueron los romanos
quienes ocuparon la ciudad posteriormente y bajo su mandato se convirtió
en la capital de la Provincia árabe. Finalmente los árabes lograron
conquistar la ciudad y toda Siria en el año 643 d.C. Los yacimientos más
importantes de Bosra son: la puerta nabateana, el anfiteatro romano (el
teatro romano más bien conservado del mundo, con capacidad para 15000
personas, sus asientos esculpidos el piedra basáltica y con una acústica
natural asombrosa); un castillo construido alrededor del teatro, la
Catedral ,una presa de agua inmensa, la Gran Mezquita, el Palacio de
Trojan, los Pilares de Sakkaia, el Arco del Triunfo, y el Strada Dirita.
Cerca de Bosra yace el Monasterio de Monje Behira, de la época Bizantina.
El teatro de Bosra es aún escenario de importantes representaciones
durante la Feria Internacional de Damasco (Agosto y Septiembre)que se
celebra cada dos años. |